
Una telaraña, esa es la vida en Ciudad Crimen. Unos son la presa enredada en esa trampa, otros solo esperan ver caer a los débiles para disfrutar del espectáculo cruel del sufrimiento humano.
En el asiento de atrás de un taxi informal conversan dos mujeres, susurros apenas perceptibles por el conductor, clara señal de que se empieza a tramar una plan con consecuencias nada agradables. La partera de ciudad crimen recibe una bolsa de papel con dinero y una carta escrita por Flor la madre de macha, parte del dinero era para Toño el conductor que también tendría participación. A plena luz del día se tejía una vez mas la telaraña de la maldad.
Macha estaba a punto de dar a luz, como le hubiese gustado estar con un doctor, estar en una cama fría de hospital, la verdad cualquier lugar era mejor que el cuarto de su madre, el aire era espeso, oscuro, ahí nunca entraba la luz.
El, ese día como de costumbre salía a trabajar, pero hoy su corazón latía con fuerza, hoy podía ser el día en que naciera su hijo pero su corazón latía rápido no solo por ese deseo de ser padre, también un presentimiento lo atacaba desde la madrugada, a lo lejos un taxi informal le hace un cambio de luces, el decide llegar mas temprano al trabajo así que se sienta al lado del conductor quien se apresura a botar por la ventana una bolsa de papel...
Flor acompañada de la partera abre la puerta de la casa verde, no se inmutan al escuchar los gritos de macha. Ya es hora de que te ganes esa plata comenta Flor, recordalo bien, el bebe no va a nacer vivo, no va a estar vivo entendiste...
Neni lleva ya varios días vagando por Ciudad Crimen, sin comer y con sus ropas sucias ya no tenían respeto por ella, los chiquillos se divertían tirándole piedras e insultándola, por dentro sentía un vacío, su alma estaba desolada y las imágenes que entraban en sus ojos eran difusas, estaba ciega, una ceguera al futuro, su visión era solo del presente.
Hasta que sus pies descalzos tocaron esa bolsa de papel tirada en el suelo, de súbito, una película a toda velocidad paso por su mente, visiones atropelladas del pasado y el futuro, un vértigo insoportable y las náuseas irreprimibles, se dejo caer en media calle...
En el asiento de atrás de un taxi informal conversan dos mujeres, susurros apenas perceptibles por el conductor, clara señal de que se empieza a tramar una plan con consecuencias nada agradables. La partera de ciudad crimen recibe una bolsa de papel con dinero y una carta escrita por Flor la madre de macha, parte del dinero era para Toño el conductor que también tendría participación. A plena luz del día se tejía una vez mas la telaraña de la maldad.
Macha estaba a punto de dar a luz, como le hubiese gustado estar con un doctor, estar en una cama fría de hospital, la verdad cualquier lugar era mejor que el cuarto de su madre, el aire era espeso, oscuro, ahí nunca entraba la luz.
El, ese día como de costumbre salía a trabajar, pero hoy su corazón latía con fuerza, hoy podía ser el día en que naciera su hijo pero su corazón latía rápido no solo por ese deseo de ser padre, también un presentimiento lo atacaba desde la madrugada, a lo lejos un taxi informal le hace un cambio de luces, el decide llegar mas temprano al trabajo así que se sienta al lado del conductor quien se apresura a botar por la ventana una bolsa de papel...
Flor acompañada de la partera abre la puerta de la casa verde, no se inmutan al escuchar los gritos de macha. Ya es hora de que te ganes esa plata comenta Flor, recordalo bien, el bebe no va a nacer vivo, no va a estar vivo entendiste...
Neni lleva ya varios días vagando por Ciudad Crimen, sin comer y con sus ropas sucias ya no tenían respeto por ella, los chiquillos se divertían tirándole piedras e insultándola, por dentro sentía un vacío, su alma estaba desolada y las imágenes que entraban en sus ojos eran difusas, estaba ciega, una ceguera al futuro, su visión era solo del presente.
Hasta que sus pies descalzos tocaron esa bolsa de papel tirada en el suelo, de súbito, una película a toda velocidad paso por su mente, visiones atropelladas del pasado y el futuro, un vértigo insoportable y las náuseas irreprimibles, se dejo caer en media calle...







