Una vez mas comparto una columna escrita por
German Retana en el periódico La República.
Jamal Malik no olvida su pasado, ni siquiera sus más dolorosas experiencias, y encuentra en ellas las respuestas para ganar el concurso "¿Quién quiere ser millonario?" Con el minucioso registro de sus vivencias, procesadas con audacia y serenidad, escala, paso a paso, la pirámide de recompensas a sus acertadas decisiones.
La película "Slumdog Millionaire", ganadora de ocho premios Oscar, trata sobre la lucha de Jamal, un joven de Mumbai (India) por encontrar a Latika, la mujer que ama desde temprana edad y de la cual fue separado al escapar de explotadores de niños. Él no participa en la competencia para ganar dinero; su meta es que ella lo observe en la televisión y que eso facilite el reencuentro de ambos. Esto remarca que lo invisible determina la fortaleza con la que se persiguen logros visibles; cuanto más profundas son las razones para aspirar a algo más persistentes seremos.
Ante cada pregunta, Jamal busca una respuesta en su pasado, haciendo relaciones creativas entre su ayer y los desafíos presentes. Lejos de renegar de su pobreza, de rendirse ante las adversidades, y de huir artificialmente de su realidad, él mira dentro de sí mismo, reflexiona con profundidad, y recuerda detalles con entereza para encontrar las respuestas correctas.
Ni siquiera su hermano mayor, Salim, que escogió un camino errado para su vida, fue capaz de desviar a Jamal de su regla de oro: decir la verdad.
El autor del libro "Mentes Líderes", Howard Gardner, argumenta que líderes como Gandhi, Martin Luther King Jr., Margaret Thatcher, Mandela y muchos otros, tuvieron una infancia difícil, una historia que les marcó, pero que supieron procesar y encarnar. Juan XXIII, por ejemplo, rememorando su infancia, escribió: "Nunca había pan en la mesa; sin embargo, cuando un mendigo aparecía en la puerta de nuestra cocina, mientras los niños -veinte- aguardaban con impaciencia el bol de sopa ligera, siempre había campo para él, y mi madre se apresuraba a sentar al extraño con nosotros."
Winston Churchill, coincidente con Gardner, afirma: "Los hombres famosos son habitualmente el resultado de una niñez desdichada. La severa comprensión de las circunstancias, la punzada de la adversidad, el acicate de desaires y pullas en los primeros años, son necesarios para provocar esa inexorable fijeza de propósito y tenaz sentido común, sin los cuales rara vez se han llevado a cabo grandes obras."
El premio de Jamal no fueron los veinte millones de rupias, sino haberse unido a Latika; él encontró las respuestas en la universidad de su vida, no perseguía la alegría del dinero sino ser millonario en felicidad. Él fue ganador porque desde niño jamás se rindió y nos demostró que todos tenemos una historia de cuyo aprendizaje depende el éxito de nuestro futuro.
En síntesis, puede ser millonario quien posea la riqueza más importante, que es la paz en su relación con Dios, con su pasado, con sus semejantes y consigo mismo. Una persona así realiza una contribución "millonaria" a su equipo porque ya es una ganadora.